¿Tienes claros los propósitos que quieres hacer este año?

Emociones


Emociones:

La importancia que podemos darle a nuestra vida, está basada en nuestras propias emociones. Saber controlarlas, conocer la sensación que nos brindan, nos puede ayudar en gran medida en nuestro día a día a tomar decisiones acertadas, y a tomar las cosas como realmente merecen, sin dramatizar o exagerar en determinadas situaciones para poder encajar con mayor facilidad y optimismo las cosas que nos ocurren a diario.

Cada estímulo que recibe nuestro cerebro, desencadena una emoción que nos obligará a tomar una respuesta a una situación. Por ejemplo, si nos dan una buena noticia, nos sentimos felices, disfrutamos el momento y se crea una serie de circunstancias físicas y psíquicas que nos beneficia, como el aumento de nuestra autoestima. Lo mismo ocurre en caso contrario, si nos dan una mala noticia, la sensación que vamos a percibir será negativa, y la emoción que sentiremos nos provocará una cadena de sensaciones que nos obligará a actuar para cambiar ese estímulo y lograr así una nueva situación placentera, porque a todos nos gusta estar bien.

Entre las Emociones más importantes, podemos encontrar las más comunes:
  • Alegría
  • Tristeza
  • Enfado
  • Miedo
  • Apatía
Seguro que encuentras muchas más que sientes en determinados momentos, pero lo importante es saber manejarlas en situaciones concretas para poder actuar en cada situación.

Os dejo algunos artículos que tienen que ver con este tipo de sensaciones.



Emociones Evolución Miedo Cambios
El miedo al cambio continuo que nos ofrece la vida y de cómo podemos adaptarnos de una forma más fácil y sencilla para poder beneficiarnos de esos cambios inevitables, nos cuesta más de lo que imaginamos. Todos tememos a lo desconocido, porque implican un sin fin de circunstancias que se nos escapan a nuestro control provocándonos miedo al rechazo, a la decepción, a perder un puesto de trabajo, a no ser capaces de realizar una tarea, etc. 


Emociones Situaciones Inesperadas Controlar
Cuando no controlamos las emociones ante los imprevistos y situaciones difíciles. Tener una buena educación emocional, lleva tiempo y constancia. Con el paso del tiempo, cambiamos nuestra forma de pensar, actuar, creer, de sentir y nos comportamos de forma diferente según van pasando los años en nuestras vidas.